EMPRENDEDORAS
Y AUTOEMPLEO
La
búsqueda de un empleo remunerado por cuenta ajena
es un objetivo de muchas mujeres, en algunos casos por vocación
y en otros por necesidades económicas o familiares.
No obstante, esta búsqueda no siempre es sencilla y exige
una dedicación continua y recurrir
a numerosas vías, afrontando una fuerte
competencia para obtener el empleo deseado.
Por otra parte, no todos los cambios que ha sufrido
el mercado de trabajo en los últimos años han sido
positivos ya que se producido también una mayor flexibilización
hasta el punto que en la actualidad, y con las cambiantes
condiciones económicas, un contrato indefinido sólo
ofrece una seguridad relativa.
Además, problemas como el desempleo,
la carencia de cualificación profesional,
la situación económica y familiar, el
papel culturalmente representado y las
normas socialmente aceptadas, sitúan muchas veces
a la mujer en una posición difícil para obtener un
trabajo digno por cuenta ajena. O, en caso de obtenerlo,
muchas mujeres con aptitudes y capacidades muy superiores
a las requeridas para su puesto de trabajo, no pueden alcanzar su
techo de realización personal o profesional,
o no obtienen una retribución económica adecuda.
Ante estas dificultades, cada vez hay más
mujeres que optan por un modelo de empleo por cuenta propia,
y que contribuyen a erradicar la creencia, tan arraigada en la sociedad,
que aún considera que la creación, dirección
y gestión de empresas es un coto vetado a las mujeres.
Pero también entraña muchas responsabilidades,
ya que crear una empresa no es sólo montar un puesto de trabajo
a la medida de cada una, que se adapte a sus horarios o circunstancias,
sino que una empresa requiere mucho más tiempo y
esfuerzo que el trabajo por cuenta ajena.
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