Y en primer lugar es necesario conocer estos conceptos de consumidor y usuario:
• Consumidor es la persona física
– hombre o mujer – o jurídica – como una
comunidad de propietarios - que compra un producto para su propio uso,
consumo o gasto. Por ejemplo, quien compra un libro, una botella de vino, unos pantalones
o una casa para utilizarlos por sí mismo.
• Usuario es la persona física o jurídica
que contrata, utiliza o disfruta de algún servicio – público
o privado – para su propio uso. Por ejemplo, cuando viaja en tren,
utiliza el teléfono, come en un restaurante, lleva la ropa a la tintorería
o gasta electricidad para alumbrar su casa, es un usuario de estos servicios.
• Pero no son consumidores ni usuarios quienes adquieren
estos bienes o contratan estos servicios para producir otros nuevos, para venderlos
a otras personas o para utilizarlos en una empresa y vender nuevos productos o servicios.
Por lo tanto no son consumidores o usuarios el librero que compra libros para venderlos,
el taxista que repara su coche en un taller, el médico que contrata un teléfono
para su consulta o la inmobiliaria que vende casas, ya que estos actúan
en el marco de su actividad económica, empresarial, profesional o comercial.
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